El excongresista, Wilson Borja, sindicalista por vocación y promotor de la paz con la guerrilla de el ELN, fue también un sobreviviente de la violencia. El jefe paramilitar Carlos Castaño ordenó un atentado en su contra el 15 de diciembre de 2000, por el cual fueron condenados militares. Borja quedó con lesiones de por vida, pero siguió siendo facilitador de los diálogos de paz. Murió el 5 de agosto de 2024 de cáncer en la médula espinal.