En Severance, Mark Scout (Adam Scott) lidera un equipo en Lumon Industries, cuyos empleados se han sometido a un procedimiento de separación, que divide quirúrgicamente sus recuerdos entre su vida laboral y personal. Este audaz experimento de «equilibrio entre la vida laboral y personal» se pone en tela de juicio cuando Mark se encuentra en el centro de un misterio que le obligará a enfrentarse a la verdadera naturaleza de su trabajo... y de sí mismo. En la segunda temporada, Mark y sus amigos se enteran de las terribles consecuencias de jugar con la barrera de la indemnización, lo que les lleva aún más lejos en el camino del infortunio.